Tp Chiodi – Rojas

  1. La pregunta de investigación o el objetivo que se proponen realizar:

Nos proponemos realizar un análisis del discurso en relación a la implementación de los programas 1:1 en Argentina y la noción de progreso que subyace dentro de los discursos oficiales, en la que creemos hay una noción particular de la tecnología y de su relación con la educación

  1. El recorte del objeto y su fundamentación y pertinencia:

Rastrearemos en los discursos oficiales de los Programas Conectar Igualdad, Una computadora para cada alumno, y Sarmiento BA, cómo se materializa la ideología occidental del progreso (de la que habla Schmucler). Entendemos que desgranar esta ideología y su concepción de progreso permite entender el sentido de las políticas educativas atravesadas y fundamentadas en la intervención de las tecnologías, y que deja ver tensiones inherentes al poder a nivel global y local.

  1. La descripción y fundamentación del corpus seleccionado:

Trabajaremos con los Programas Conectar Igualdad y Una computadora para cada alumno implementados por el gobierno nacional a través de los siguientes documentos:

  • Decreto de creación del Programa Conectar Igualdad Nº 459/2010
  • Anexo 1 Resolución CFE 123/2010
  • Documento oficial, Plan Estratégico Argentina Conectada
  • Resolución CFE 82/09 de creación del Programa Una computadora para cada alumno
  • Cuadernillo “Educación y Tecnologías. Las voces de los expertos” Editado en 2011 por la Gerencia del Programa Conectar Igualdad

(Como otro posible documento está el cuadernillo “Acceso universal a la alfabetización digital” editado por el Ministerio de Educación en el año 2007)

También tomaremos el caso del Programa del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Sarmiento BA a través de los siguientes documentos:

  • Marco pedagógico del Plan Integral de Educación Digital
  • Prueba piloto “Una computadora por alumno” Plan Integral de Educación Digital, Proyecto Quinquela
  • Lineamientos Pedagógicos, Plan integral de Educación Digital

Tomamos dos programas nacionales y el del gobierno de la ciudad, primero para tener una visión amplia de cómo se conceptualiza estos modelos de programas a nivel nacional y para tener a su vez, una noción en el ámbito local (contemplando que el Sarmiento BA llega a una población extensa). A su vez, uno de estos programas se encuentra apuntado a la secundaria, y el otro a la primaria.

  1. Un primer esbozo de marco conceptual, detallando los conceptos claves, la bibliografía a utilizar, etc.

Partiremos del concepto de progreso como la “ideología occidental del progreso” que plantea Schmucler, y reflexionando sobre el mismo a través de los trabajos teóricos de Lewis Mumford y J. Bury.

A su vez, esa noción de progreso en relación con la educación y las tecnologías lo analizaremos a través de Buckingham, en cuanto a las visiones de utopismo tecnológico, de la educación como liberadora, potenciada a través de las máquinas, generando mayor valor a lo educativo y a las posibilidades de creatividad e igualación en derechos.

Todo esto se encuentra enmarcado en la Sociedad de la Información (concepto que todos los programas retoman para pensar en la inclusión de las netbook en las escuelas), conceptualización que contiene de por sí una noción de progreso hacia una dirección (el libre acceso a la información, difusión del conocimiento, etc.) que podemos ver a través de textos como el de Sierra Caballero (que critica la noción de SI)

También utilizaremos para pensar las nociones de educación que se utilizan en los documentos, textos como el de Petrella, para poder comprender en qué trampas pueden haber caído (o no) los respectivos gobiernos al diseñar estos programas educativos (o supuestamente pensados como educativos).

Bibliografía:

Schmucler, Héctor (1984) “La educación en la sociedad informatizada” en Rodriguez G. La era teleinformática, Buenos Aires, ILET/Folio

Buckingham, David (2008): Capítulo 3, en Más allá de la tecnología. Buenos Aires, Manantial.

Sierra Caballero, Francisco (2006) “Políticas educativas y Sociedad de la Información” en Políticas de comunicación y educación. Barcelona, Gedisa

Petrella, Ricardo (2000): “La enseñanza tomada de rehén. Cinco trampas para la Educación” en Revista Iberoamericana de Educación Nº 36/3, 25 de junio 2005 (edición original en Le Monde Diplomatique)

Area Moreira, Manuel (2011) “Los efectos del modelo 1:1 en el cambio educativo en las escuelas. Evidencias y desafíos para las políticas iberoamericanas” en Revista Iberoamericana de Educación N.º 56, pp. 49-74 (ISSN: 1022-6508)

Mumford, Lewis (1982), “Preparación cultural”, en Técnica y Civilización, Madrid, Editorial Alianza

Terrero, Patricia y Ferrer, Christian (1997) “Lewis Mumford”, en Revista Artefacto Nº 2, Buenos Aires

Bury, Jhon (1971), “Introducción” en La idea de progreso. Madrid, Editorial Alianza

  1. La descripción y fundamentación de la metodología a utilizar (métodos, herramientas, categorías, etc.)

Método de observación en profundidad, basado en estudios de casos seleccionados de manera intencional, o análisis cualitativo. En este caso un análisis del discurso de documentos oficiales, o análisis de contenido.

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5 comentarios en “Tp Chiodi – Rojas

  1. INTRODUCCIÓN
    En el presente trabajo nos proponemos dar cuenta de la concepción de Progreso construida en el Programa Conectar Igualdad (implementado por el Gobierno Nacional) y en el Sarmiento BA (implementado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires), basados en la entrega de una computadora para cada alumno (en adelante Programas 1:1), a partir del análisis de los documentos oficiales de su implementación.
    El mito científico-tecnológico (Schmucler: 1984: 33) presenta a la ciencia y a la tecnología como valores en sí mismos cuya aplicación tiene validez universal. En este escenario, la noción de Progreso –asociada al modelo de desarrollo Industrial- se concibe en términos científicos tecnológicos lo que implica que la tecnología, que es producto del progreso, sirve al desarrollo y por lo tanto es deseable y necesaria. En este mismo sentido, Petrella plantea que la creencia instalada de que la tecnología es el principal motor para los cambios de la sociedad lleva a presentar como emergencia la adaptación a ella. De esta manera, el rol de la educación consiste en otorgar herramientas para adaptarse a aquellos cambios. (Petrella: 2000: 02)
    Desde este lugar es que planteamos necesario, como primer paso, realizar una reconstrucción del desarrollo del término Progreso y lo que éste implica dentro de la racionalidad técnica moderna, para poder entender el sentido de la implementación de las netbooks en las aulas. A su vez, y retomando a Buckingham (2008: 224) partimos de concebir a la tecnología como producto de determinaciones sociales e históricas. Desde esta posición cada nuevo aparato tecnológico se encuentra ligado al entramado social que lo contiene.
    Es por esta razón que debemos pensar el concepto de Progreso y su estrecha relación con el desarrollo de las Tecnologías de la Información y Comunicación dentro del entramado que las contiene, esto las política públicas de educación en cuanto a la implementación de los programas 1:1. Para eso trazaremos algunos ejes, que determinarán el fluir y el futuro de estos programas- como son el contexto de inserción de las TIC, la brecha digital, la inclusión, el aprendizaje autónomo y creativo, y la formación para el trabajo.
    Estas nociones las rastrearemos en un corpus compuesto por los documentos fundamentales de implementación del Programa Conectar Igualdad y del Sarmiento BA. Del primero analizaremos el Anexo 1 de la Resolución del Consejo Federal de Educación Nº 123/2010 “Las políticas de inclusión digital Educativa. El Programa Conectar Igualdad” y del segundo programa tomaremos el Marco Pedagógico del Plan Integral de Educación Digital del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (28/06/2011), y los Lineamientos Pedagógicos del Programa Integral de Educación Digital (2011).
    Trabajar con los programas Conectar Igualdad (CI) y Sarmiento BA nos permite contrastar entre dos modelos diferentes de Estado que implican políticas educativas distintas en lo que respecta implementación de programas 1:1. A su vez, el Programa implementado por el Gobierno Nacional se plantea como una respuesta a la necesidad de definir y delinear, a nivel nacional, una política que englobe las propuestas regionales. (CI: 2010: 04), lo que lo diferencia con el Sarmiento BA que se implementa a nivel local.
    A su vez, los programas apuntan a dos poblaciones etarias diferentes. El CI se implementa en escuelas secundarias públicas, y el Sarmiento BA en escuelas primarias. Aquí también aparecen discursos diferenciados. EL CI apunta a la formación de los estudiantes como ciudadanos, como personas que deben ser preparadas para el mundo del trabajo, y en el caso del Sarmiento BA se focaliza en la necesidad de incluir a los niños y a la escuela en una cultura que ellos llaman digital y que permite el desarrollo del niño de manera creativa y más libre.

    Metodología
    Partimos de considerar el conjunto de los enunciados del corpus de análisis en términos de una formación discursiva (Foucault: 1997), como enunciados que se encuentran encadenados y reclaman entre sí una unidad, “un juego de reglas que hacen posible durante un período determinado la aparición de objetos” (Foucault; 1997: 53).
    Foucault desarrolla la noción de discurso a partir de la vinculación con el poder y el deseo, y los mecanismos de control, selección y redistribución de la producción discursiva vigentes en toda sociedad. En sus palabras: “(…) el discurso no es simplemente aquello que traduce las luchas o los sistemas de dominación, sino aquello por lo que, y por medio de lo cual se lucha, aquel poder del que quiere uno adueñarse” (Foucault; 1999: 15). De esta forma, debemos pensar la noción de Progreso y todo lo que conlleva como una construcción social producto de luchas y como una arena en la que se plantean disputas de poder.
    Para poder rastrear las diferentes maneras que la noción de Progreso se hace presente en el discurso oficial realizaremos un análisis del discurso de los documentos oficiales elaborados para la implementación de los mismos.
    A su vez, realizaremos un análisis comparativo de ambos programas que nos permitirá trazar semejanzas y diferencias en sus lineamientos pedagógicos.

    “Un agenciamiento nunca es tecnológico, sino que es precisamente lo contrario. Las herramientas presuponen siempre una máquina, y la máquina antes de ser técnica, siempre es una máquina social. Siempre hay una máquina social que selecciona o asigna los elementos técnicos empleados. Una herramienta seguirá siendo marginal o poco empleada mientras no exista la máquina social capaz de incluirla en su trama” (Deleuze y Parnet)

    El progreso nuestro destino
    John Bury (1971: 14) plantea que hay dos clases de ideas que gobiernan al mundo: aquellas que dependen de la voluntad del hombre y que se conciben en términos de “buenas o malas”, y otras que escapan a la voluntad del hombre y que se las supone verdaderas o falsas y que no puede comprobarse su verdad o falsedad, por lo tanto creer en ellas requiere un acto de fe. La idea de Progreso pertenece al segundo grupo –creer que nos dirigimos hacia el Progreso requiere un acto de fe-.
    Ahora bien, “la idea de Progreso humano es una teoría que contiene una síntesis del pasado y una previsión del futuro. Se basa en una interpretación de la historia que considera al hombre caminando lentamente en una dirección definida y deseable e infiere que este progreso continuará indefinidamente.” (Bury: 1971:16) Sin embargo, este proceso debe presentarse como el resultado necesario de la naturaleza psíquica y social del hombre, ya que si depende de una voluntad externa no se puede garantizar su continuidad.
    De esta forma el Progreso se nos presenta como una realidad cotidiana producto de la acción del hombre y como una consecuencia que no es cuestionada, ya que los inventos tecnológicos – cara visible del desarrollo industrial- indicarían que la sociedad se dirige inevitablemente hacia el progreso. Desde esta visión, la historia humana se concibe como un mejoramiento continuo. Para poder pensar que nos encaminamos hacia un desarrollo sin límites es necesario concebir al tiempo como condición esencial del Progreso. De esta forma el futuro pasa a ser una referencia constante de esta cosmovisión.
    Para saber si nos dirigimos hacia un “mejoramiento continuo” deberíamos preguntarnos cuál es la meta y si todos compartimos la misma. En este caso nos preguntamos cuál es la meta que persiguen los programas CI y Sarmiento BA y que se presenta como futuro deseable al cual nos encaminamos y que la implementación de las netbooks permitiría alcanzar.
    El Programa Conectar Igualdad está planteado como una “política pública de inclusión digital educativa”, realizada a través de la entrega de 3 millones de netbooks, cuya finalidad implica la revalorización de la escuela pública, la inclusión digital y el mejoramiento de la calidad educativa, la promoción de una mayor participación de los alumnos en su formación, la búsqueda de impacto en la vida familiar, disminución de la brecha digital y fortalecimiento del rol docente (CI, 2010:22).
    En tanto el Plan Sarmiento BA (2011) se plantea con la finalidad de generar un encuentro entre la escuela y la sociedad que es diferente a la que le dio origen. Su objetivo es promover la apropiación creativa de recursos de la cultura digital en docentes y alumnos” (Marco, 2011:15), “se propone abordar la innovación pedagógica en el marco de la cultura digital, y supone una invitación a repensar y reformular tanto el rol docente, como el del alumno, las prácticas institucionales escolares y las teorías que las sustentan, así como aquellos supuestos del imaginario social acerca de la escuela y los actores.” (2011:16)
    Estos objetivos son los que se verán reflejados en diferentes ejes y líneas de acción presentadas por los programas que analizaremos para comprender el poder –en términos de posibilidad de progreso- que se le otorga a la tecnología en el nivel educativo.

    Una netbook para una “nueva sociedad”
    Del análisis de los postulados de los programas analizados podemos desprender la idea –muy difundida- de que estamos viviendo en un contexto de permanente cambio que requiere de nuevas respuestas. Estos cambios al pensarse como productos, en parte, de los “avances tecnológicos” implica justamente la implementación de TIC, que son las que contribuyen al progreso de la humanidad. (Petrella: 2000).
    Estos cambios forman parte de lo que se denomina Sociedad de la Información cuya premisa fundamental es la circulación y acceso a la información y al conocimiento a partir de la potencialidad de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC’s) (De Charras: 2001:01). En este sentido, la implementación de la tecnología permitiría un mayor acceso a esta información lo que traería aparejado una mayor igualdad social.
    Así podemos leer en Conectar Igualdad que el contexto en el que se insertan las TIC está caracterizado por “mayores posibilidades de acceder de modo masivo al conocimiento producido por la humanidad (…) utilizar la información a la que se accede por medio de las tecnologías para producir nuevos saberes” (Conectar Igualdad: 2010: 5) En este sentido, el rol de las nuevas tecnologías cobra una mayor importancia, y de esta forma se afirma que “Resulta responsabilidad del Estado Nacional entonces, garantizar la equidad en el acceso a las TIC tanto para favorecer la circulación y producción de conocimiento como la inclusión social, cultural y educativa” (2010:06)
    A su vez, la justificación del ingreso de las TIC en la escuela se explica a partir de la “exigencia de nuevos saberes, la respuesta a ciertas demandas del mundo del trabajo y la necesidad de comprender y participar en una realidad mediatizada” (CI: 2010: 7).
    Desde el Programa Sarmiento BA parten de la premisa de que estamos viviendo en una sociedad que se encuentra atravesada por diversos cambios – sociales, tecnológicos, políticos, económicos- que deben ser afrontados. Aquí la educación pareciera ocupar un lugar central: “el Plan Integral de Educación Digital (PIED) surge para dar respuesta desde el campo de la educación a los cambios significativos en la sociedad” (…) “este Plan sirve para repensar las forma de vinculación que la escuela tiene con la sociedad actual” (Sarmiento BA: 2011:9).
    En relación a estos cambios que estamos viviendo mencionados en los programas Inés Dussel plantea que “aún nadie puede establecer a dónde nos llevan estos cambios industriales, simbólicos y tecnológicos. Aún así, atravesados por la incertidumbre, la única certeza es que el camino a transitar hacia un futuro de inclusión social y de desarrollo educativo, va de la mano de las tecnologías de la información y comunicación.
    En esta caracterización del contexto de inserción de los programas 1:1 la noción de Progreso se presenta en términos de una sociedad que vive profundas transformaciones producto del desarrollo de la Sociedad de la Información. Para poder responder a estos cambios, la escuela deberá alcanzar el desarrollo tecnológico y pedagógico necesario, la forma de llevarlo a cabo es la implementación de tecnologías en el aula.

    Acortar la brecha digital
    Desde ambos programas se atribuye a las tecnologías diversos poderes que producen cambios en la educación. Uno de ellos es la capacidad de reducir la llamada “brecha digital” y lograr una mayor igualdad social. En términos de Dussel (2010:11) “La primera preocupación hace a la inclusión digital, y tiene que ver con reducir la brecha entre sectores sociales y entre generaciones en el acceso y el uso que se hace de las nuevas tecnologías.”
    El Programa Conectar Igualdad afirma que: “El incremento de ciudadanos que utilizarán las nuevas tecnologías contribuirá además, a disminuir la brecha entre los que tienen acceso y los que no, contribuyendo a mejorar los indicadores de alfabetización digital y el desarrollo de nuestro país” (CI: 2010:24) “garantizar equidad en el acceso a las TIC tanto para favorecer la circulación y producción de conocimiento como la inclusión social, cultural y educativa” (2010:6)
    Si partimos del planteo de que estamos viviendo en una Sociedad de la Información, entonces uno de los objetivos que se afirma en los programas 1:1 es la inclusión de todos los estudiantes en esta nueva sociedad, que requiere de capacidades que van más allá de la lecto-escritura. Estos planteos se conjugan con la creencia de que la tecnología ha dado lugar a una “generación digital” – que según Buckingham (2008: 223) “oculta las diferencias socioeconómicas, geográficas o culturales”. Esta nueva generación nos hablaría de una distancia entre docentes y estudiantes en relación al uso de las TIC. De esta forma, la brecha generacional se plantea como un obstáculo que debe ser saldado en la escuela, ya que es “un espacio de encuentro con la cultura digital”(Marco SBA, 2011:17)
    En este sentido el Sarmiento BA al definir sus lineamientos, menciona las desigualdades sociales, y la finalidad de la introducción de las TIC: “Es preciso reflexionar sobre la importancia de garantizar igualdad en el acceso de las competencias, habilidades y experiencias socioculturales, tanto para los alumnos como para docentes, que les permita involucrarse activamente en la construcción de conocimiento compartido”(Marco, 2011:34) A su vez explicita que “La inclusión educativa debe articularse a través de políticas y estrategias pedagógicas y de asignación que prioricen a los sectores más desprotegidos” (Lineamientos, 2011:8)
    Desde el Sarmiento BA podemos pensar en esta “generación digital” como la protagonista de lo que se denomina “cultura digital”, productora de “nuevas formas de relaciones sociales para la producción y circulación de saberes” (Sarmiento BA: 2010: 19). El riesgo de pensar que existe una generación digital es produce en demasiadas ocasiones “un desencuentro entre las vivencias y necesidades de los estudiantes y lo que se exige y espera de ellos en los centros de enseñanza” (Levis, 2007:5).
    La tecnología aquí entonces, adquiere un poder que permitiría una mejora en la vida de los estudiantes y docentes ya que implica su integración en la sociedad de la Información, y a su vez permite el diálogo entre generaciones lo que permite acortar la brecha entre ellas. Nuevamente se presenta la tecnología como un mejoramiento en términos de progreso.

    Somos autónomos, somos creativos
    La implementación de Programas 1:1, no solo se encuentra fundamentada en la necesidad de acortar las brechas digitales, sino que tienen por objetivo generar nuevos modos de aprendizaje, caracterizados como innovadores, creativos y autónomos. Como se plantea en el Programa Conectar Igualdad, las netbooks permitirían potenciar “las oportunidades de mejorar la distribución social de la información, de garantizar el acceso a recursos variados, de desarrollar capacidades de trabajo autónomo y cooperativo, de generar nuevas modalidades y canales de comunicación aportando oportunidades para la innovación a un sistema educativo en diálogo con el mundo de la ciencia, la cultura y el trabajo” (CI, 2010:27)
    De esta manera se justifica la introducción de las computadoras en la educación a partir de su potencialidad para “liberar”. “Se sostiene que la tecnología les da a los estudiantes la libertad de seguir sus propios intereses individuales y elegir sus propio senderos de aprendizaje, al tiempo que libera a los docentes de las tareas rutinarias de evaluación y administración y les permite relacionarse con los alumnos de una forma más natural y auténtica.” (Buckingham: 2008: 54)
    En este sentido desde el programa Sarmiento BA se afirma que “la educación debe asegurar que los niños y jóvenes tengan habilidades necesarias para participar de una manera significativa en la cultura participativa, que los habiliten como miembros plenos en la comunidad digital que no reconoce barreras” (Sarmiento BA: 2011: 33). Porque plantean que el poder de las tecnologías y su lenguaje multimedial constituyen “una restructuración del poder en el campo de la representación y la comunicación” (2011, 26)
    Respecto a esta utilización de la tecnología Dussel nos advierte que: “la idea de que las nuevas tecnologías permiten a los niños y jóvenes aprender auto-didácticamente. Librados a sí mismos, probablemente vayan allí donde las industrias culturales los dirijan, como de hecho sucede actualmente” (2010: 27)
    La diferencia que encontramos entre los programas analizados, respecto a la utilidad del conocimiento adquirido por el uso de las netbooks, es que en el caso del Conectar Igualdad el objetivo no solo está puesto en lograr nuevas formas de aprendizaje, sino de crear nuevos perfiles formativos para el mundo del trabajo” (CI: 2010:4). En palabras de Levis: “La actual apuesta por la incorporación masiva de la teleinformática en la enseñanza se inscribe, en gran medida, dentro de estas presiones que llevan a asimilar la actividad educativa a una actividad productiva destinada a la formación de trabajadores. (Levis: 2007:02)
    Desde los planteos de los programas se desprende que nos encaminamos al progreso en tanto que la tecnología habilita nuevas formas de aprendizaje y estimula la inserción laboral. Es así como se pasa de un aprendizaje poco creativo, a uno creativo, de uno heterónomo a uno autónomo, de un lenguaje lecto-escritural a uno multimedial, de un conocimiento centralizado a uno distribuido. Estas afirmaciones establecen, entonces el tipo de uso de las tecnologías por parte de los niños y jóvenes. En términos laborales, la inserción de la tecnología se implica una capacitación que permite conseguir un trabajo mejor calificado y remunerado. A partir de estas asociaciones entre tecnología y progreso, la conclusión que decanta es que la introducción de las TIC en el aula sea hace algo necesario y prioritario.

    CONCLUSIONES
    Poder analizar los discursos que contienen a los instrumentos tecnológicos –en este caso a las TIC- nos permitió en cierto modo despegarnos de nuestra naturalizada relación con estas tecnologías. De lo que se trata aquí no es de levantar las banderas de un mundo sin tecnologías, sino de reflexionar qué implica la concepción Progreso en la implementación de las netbooks en las aulas.
    Pensar la noción de Progreso en términos científicos tecnológicos implica que la tecnología, producto del progreso, sirve al desarrollo y por lo tanto es deseable y necesaria. En este sentido, las netbooks -como exponente del desarrollo tecnológico- son necesarias y deseables y por lo tanto representan un avance en la educación. Esta manera de pensar la tecnología en la educación conlleva grandes promesas de cambios como la igualdad social, el acceso a la información, la generación de nuevas formas de aprendizaje y la posibilidad de la inserción laboral entre otras. En esto consiste la lógica del mito científico tecnológico, aceptada la premisa de que el progreso se realiza a través del desarrollo industrial, y el desarrollo industrial necesita de las tecnologías, entonces, es necesario implementar tecnologías para generar desarrollo. Entonces, si se quiere innovar en educación el camino estará marcado -bajo la lógica del progreso- por la tecnología. De esta manera la implementación de las netbooks queda justificada de hecho.
    Ahora bien, podemos cuestionar estos cambios que promete la introducción de los programas 1:1 desde el planteo de Begoña Gros “no siempre el uso de la tecnología conduce a la innovación y la reflexión sobre el aprendizaje. De hecho, uno de los peligros habituales tal y como señala Salomon es que “lo que es tecnológicamente posible llega a implementarse y se convierte en deseable” (2000). Los avances de la tecnología se incorporan en la educación sin que haya una reflexión y un estudio sobre las repercusiones educativas de los medios. (Gros: 2004:2) Es por eso que esta profecía auto-cumplida del Progreso debe desarticularse para poder pensar el sentido de estos cambios y a su vez, permitir indagar sobre otros cambios en la educación más allá de los aparejados por los desarrollos tecnológicos.

    BIBLIOGRAFÍA:
    • Buckingham, David (2008): “¿Queda la escuela descartada?” en Más allá de la tecnología. Buenos Aires: Manantial, capítulo 9.
    • Buckingham, David (2008): Más allá de la tecnología. Buenos Aires: Manantial, capítulo 3.
    • Bury, John (1971). “Introducción” en La idea de Progreso. Madrid, Editorial Alianza.
    • Dussel, Inés y Quevedo, Alberto (2010) Educación y nuevas tecnologías: los desafíos pedagógicos ante el mundo digital. Buenos Aires: Santillana.
    • Foucault, Michael (1997). La arqueología del saber. México: Siglo XII Editores, pp. 3-64.
    • Gros, Begoña (2004) “De cómo la tecnología no logra integrarse en la escuela a menos que cambie la escuela”. Ponencia presentada en Jornadas Espiral, 2004.
    • Levis, Diego (2007) “Enseñar y aprender con informática/ enseñar y aprender informática. Medios informáticos en la escuela argentina” en Cabello, R. y Levis D., edits. (2007) Medios Informáticos en la Educación a principios del siglo XXI Buenos Aires: Prometeo.
    • Petrella, Ricardo (2000): La enseñanza tomada de rehén. Cinco trampas para la Educación. En Revista Iberoamericana de Educación. Nº 36/3, 25 de junio 2005 (edición original en Le Monde Diplomatique)
    • Programa Conectar Igualdad: Anexo 1 Resolución del Consejo Federal de Educación Nº 123/2010 “Las políticas de inclusión digital educativa. El Programa Conectar Igualdad”: http://www.me.gov.ar/consejo/resoluciones/res10/123-10_01.pdf
    • Programa Sarmiento BA Marco pedagógico del Plan Integral de Educación Digital (28/06/2011): https://tecnoeducativas.files.wordpress.com/2011/11/marco_pedagogico28-06-2011-sarmiento.pdf
    • Programa Sarmiento BA Lineamientos Pedagógicos (2011): http://estatico.buenosaires.gov.ar/areas/educacion/programas/intec/lineamientos_pedagogicos_pied.pdf
    • Schmucler, Héctor (1984) “La educación en la sociedad informatizada” en Rodríguez G. La era teleinformática, Buenos Aires, ILET/Folios

  2. INTRODUCCIÓN
    En el presente trabajo nos proponemos dar cuenta de la concepción de Progreso construida en el Programa Conectar Igualdad (implementado por el Gobierno Nacional) y en el Sarmiento BA (implementado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires) , basados en la entrega de una computadora para cada alumno (en adelante Programas 1:1), a partir del análisis de los documentos oficiales de su implementación.
    El mito científico-tecnológico (Schmucler: 1984: 33) presenta a la ciencia y a la tecnología como valores en sí mismos cuya aplicación tiene validez universal. En este escenario, la noción de Progreso –asociada al modelo de desarrollo Industrial- se concibe en términos científicos tecnológicos lo que implica que la tecnología, que es producto del progreso, sirve al desarrollo y por lo tanto es deseable y necesaria. En este sentido, es necesario como primer paso, realizar una reconstrucción del desarrollo del término de Progreso y lo que éste implica dentro de la racionalidad técnica moderna, para poder entender el sentido de la implementación de las netbooks en las aulas.
    A partir del presente análisis es que queremos reflexionar sobre la construcción discursiva de la noción de Progreso y lo que ésta implica en relación a conceptos como ciudadanía, acceso a la información, sociedad de la información, igualdad de oportunidades, alfabetización digital, educación, implementación de TIC, entre otras.
    Estas nociones las rastrearemos en un corpus compuesto por los documentos fundamentales de implementación del Programa Conectar Igualdad y del Sarmiento BA. Del primero analizaremos el Anexo 1 Resolución del Consejo Federal de Educación Nº 123/2010 “Las políticas de inclusión digital Educativa. El Programa Conectar Igualdad” y del segundo programa tomaremos el Marco Pedagógico del Plan Integral de Educación Digital del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (28/06/2011).
    Trabajar con los programas Conectar Igualdad (CI) y Sarmiento nos permite contrastar entre dos modelos diferentes de Estado y de políticas educativas en lo que respecta a la puesta en marcha de programas similares, en los que debe haber una concepción clara de tecnología, qué se busca con su uso en educación, y qué otras consecuencias acarrea este tipo de política.
    El programa Conectar Igualdad se define como un programa integrador de inclusión de TIC en educación, como una necesidad a nivel nacional de definir y delinear una política que englobe las propuestas regionales. Entonces, el CI es el programa global, y el Sarmiento BA es el local.
    A su vez, los programas apuntan a dos poblaciones etarias diferentes. El CI se implementa en escuelas secundarias públicas, y el Sarmiento BA en escuelas primarias. Aquí también aparecen discursos diferenciados. EL CI apunta a la formación de los estudiantes como ciudadanos, como personas que deben ser preparadas para el mundo del trabajo, y en el caso del Sarmiento BA se focaliza en la necesidad de incluir a los niños y a la escuela en una cultura que ellos llaman digital y que permite el desarrollo del niño de manera creativa y más libre, en nuevas dinámicas que parecen ya haber invadido la vida de los alumnos, pero por fuera del sistema educativo.

    Metodología
    Para poder analizar cómo la noción de Progreso se encuentra reflejada en las distintas concepciones que marcan la línea de los programas, realizaremos un análisis del discurso de los documentos oficiales elaborados para la implementación de los mismos.
    Nuestra metodología será la selección y lectura exhaustiva de los documentos oficiales para definir los lineamientos generales de una política pública. Para la reflexión y la búsqueda de las ideas que subyacen en los textos utilizaremos herramientas del análisis del discurso, que nos permitirán establecer las condiciones de producción de los principales conceptos que marcan el eje de las políticas y que dejan ver una noción de sociedad.
    Partimos de considerar el conjunto de los enunciados del corpus de análisis en términos de una formación discursiva (Foucault: 1997), como enunciados que se encuentran encadenados y reclaman entre sí una unidad, “un juego de reglas que hacen posible durante un período determinado la aparición de objetos” (Foucault; 1997: 53).
    Se parte de la conceptualización de discurso de M. Foucault (1999). El autor desarrolla esta noción a partir de la vinculación con el poder y el deseo, y los mecanismos de control, selección y redistribución de la producción discursiva vigentes en toda sociedad. En sus palabras: “[…] el discurso no es simplemente aquello que traduce las luchas o los sistemas de dominación, sino aquello por lo que, y por medio de lo cual se lucha, aquel poder del que quiere uno adueñarse” (Foucault; 1999: 15).

    “Un agenciamiento nunca es tecnológico, sino que es precisamente lo contrario. Las herramientas presuponen siempre una máquina, y la máquina antes de ser técnica, siempre es una máquina social. Siempre hay una máquina social que selecciona o asigna los elementos técnicos empleados. Una herramienta seguirá siendo marginal o poco empleada mientras no exista la máquina social capaz de incluirla en su trama “(Gilles Deleuze y Claire Parnet, Diálogos. Valencia, Pre- textos, 1977, p.80)

    El progreso nuestro destino
    John Bury plantea que hay dos clases de ideas que gobiernan al mundo (Bury: 14): aquellas que dependen de la voluntad del hombre y que se conciben en términos de “buenas o malas”, y otras que escapan a la voluntad del hombre y que se las supone verdaderas o falsas. La idea de Progreso pertenece al segundo grupo, sin embargo se nos presenta como una realidad cotidiana lo que implica que se dé por sentado que el Progreso es la meta de cualquier sociedad, como lo es la libertad. Como consecuencia esta meta no es cuestionada, ya que todo indicaría que la sociedad se dirige como consecuencia inevitablemente hacia el Progreso. Desde esta visión, la historia humana se concibe como un mejoramiento continuo. Un mejoramiento continuo que pareciera no tener que definirse más que a través de su propia presentación.
    En este sentido, Subirats plantea que el progreso se convierte en progreso científico-tecnológico (Subirats: 1991), que conduce no sólo a un progreso material, sino también a un progreso ético-estético. La concepción de progreso como algo indefinido, como aquello a lo que “tiende” la humanidad, y su consecuente relación con la tecnología plantea una disyuntiva desde muchos ámbitos, entre ellos lo que refiere a lo político, a la concepción de Nación, y por consiguiente, a la definición de políticas públicas.
    La noción de Progreso relacionada a la tecnología, se enmarca en la creencia de estar transitando o intentar llegar a lo que se denomina “Sociedad de la Información” (De Charras) que tiene como premisa fundamental la circulación de la información y el conocimiento. En este sentido, la implementación de tecnología permitiría un mayor acceso a esta información y como consecuencia genera en una sociedad con mayor igualdad social.
    Este proceso, que aquí se explica de manera sintética, ha llevado años de conformación y de cambios de imaginarios y paradigmas científicos y sociales. Eso mismo que termina vinculando tecnología con progreso es lo que empapa a los discursos oficiales de los programas que acercan las Tecnologías de la Información y la Comunicación al ámbito educativo como una necesidad ineludible y necesaria para construir ciudadanos, o para crear sujetos libres, participantes, creativos, y sobre todo para construir una sociedad con menor desigualdad.

  3. “Hola Sol, te queríamos consultar respecto a la metodología a utilizar en nuestro trabajo. El objetivo es rastrear la noción de progreso y sus derivaciones en los distintos documentos oficiales, ahora bien, si enunciamos que vamos a realizar un análisis del discurso en realidad este implicaría el análisis de los componentes de ese discurso, sus funciones semántica y comunicativa, la construcción del enunciador y el enunciatario, así como un análisis general de las características de la formación discursiva. Hay muchas puntas que no vamos a trabajar, lo central del trabajo es el rastreo y la relación de los discursos con la concepción de la racionalidad técnica moderna. entonces no sabemos si plantearlo como un análisis del discurso.”

    Chicas:
    Si el objetivo es “rastrear la noción de progreso y sus derivaciones en los distintos documentos oficiales, para…. (completan ustedes)” cuando describan la metodología de análisis van a decir, “Para cumplir con nuestro objetivo utilizamos
    – tareas de búsqueda y selección de documentos oficiales significativos…
    – para el análisis tomaremos como marco metodológico algunas herramientas de análisis de discurso (tal y tal) por que bla bla bla y no tomaremos los aspectos tal y tal porque …. (en síntesis) no nos sirven para cumplir con nuestro objetivo.
    ¿se entiende?
    Beso
    Sol

  4. Chicas:
    El libro de Levis está en librerías, yo lo necesito esta semana sino se los prestaba.
    El grupo de Mariela y Mercedes lo compró, pueden pedírselo.
    El texto de De Charras está en la web… http://www.catedras.fsoc.uba.ar/mastrini/investigaciones.htm
    Les adjunto el MT de la tesina, sólo para problematizarles el concepto de SI.
    Saludos
    Sol

    El 31/10/11 16:52, María Soledad Rojas escribió:
    > Hola Sol!!
    >
    > Estuvimos leyendo tu devolución a nuestro trabajo, y queríamos saber dónde podíamos conseguir el texto de Levis La Pantalla Ubicua y el de De Charras que nos recomendaste ver. Ahh! Y también si nos podías pasar el planteo de tu tesina que nos pusiste que te pidamos.
    > Besos y gracias!!!
    >
    > Soledad

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