Trabajo de Alejandra Molina y Mercedes Larosa – PIED: ¿Hacia un utopismo tecnocrático?

Facultad de Ciencias Sociales

Tecnologías Educativas

Integrantes:

  • Alejandra Molina
  • Mercedes Larosa

Cátedra: Levis

Docente: Sol Diéguez

Comisión: miércoles de 21 a 23hs

PLAN INTEGRAL DE EDUCACIÓN DIGITAL ¿HACIA UN UTOPISMO TECNOCRATICO?

1- Introducción

 

En nuestros días la tecnología digital está teniendo un papel muy importante no sólo en la vida cotidiana sino en las aristas productivas, empresariales, administrativas, gubernamentales y financieras. Los diferentes dispositivos digitales, como las computadoras, los celulares, las tabletas, los reproductores de música, entre otros, han modificado las relaciones sociales, el uso del tiempo libre y de ocio y han transformado a la mayoría de las industrias (en particular la industria cultural, la publicitaria y la de información).

Sin embargo, el sistema educativo todavía no ha logrado poder adaptarse a estos nuevos cambios tecnológicos. Recién ahora, en nuestro país, están surgiendo debates y planes gubernamentales en torno a la implementación de las Tecnologías de la Informacióny la Comunicación(TIC) en las escuelas. Un ejemplo de ello, es el Plan Sarmiento aplicado en la Ciudadde Buenos Aires  que “apunta a desarrollar recursos que, con abordajes integrales, que den respuesta a los cambios en la educación que demanda la cultura y la comunicación del siglo XXI”[1].

Debido a que el Plan Integral de Educación Digital, realizado por Ministerio de Educación dela Ciudadde Buenos Aires, se encuentra en su fase inicial entendemos que no podemos realizar un análisis sobre los resultados y efectos que se obtuvieron en la implementación del Modelo1 a1 denominado Plan Sarmiento. Por lo tanto, nuestra propuesta radica en efectuar un análisis sobre las concepciones e ideas, respecto a la integración de las TIC en el aula, que se observan en la planificación, en los lineamientos y en los objetivos del Plan Integral de Educación Digital que abarca al Plan Sarmiento yla Prueba Piloto“Quinquela”.

En rasgos generales, observamos que los objetivos son ambiciosos y que se plantean solucionar numerosos puntos que forman parte de una necesidad social y de grandes falencias históricas que tiene la educación hoy en día. A su vez, se plantea cambiar la forma de innovación pedagógica a partir de la incorporación de las Netbooks Para habilitar nuevas formas de construcción del conocimiento. Consideramos que el Plan Integral de Educación Digital trata sobre prácticas pedagógicas y sobre los modos de inclusión de la tecnología en el ámbito escolar y no sólo de distribución de máquinas, motivo por el cual las observaciones, se realizan en el supuesto de que éste es un plan educativo y no tecnológico. Sin embargo, deposita en las nuevas tecnologías una cualidad emancipadora, neutral y democratizadora.

En este sentido, el problema radica en que todas esas soluciones, a priori, no podrán ser efectivas con la mera implementación de nuevas tecnologías en el aula. De esta forma, como bien explica Ares Moreira, la idea de entender a la tecnología digital como emancipadora por sí misma cae en un determinismo tecnológico que podemos definirlo como la creencia de que la presencia de mucha y variada tecnología generará mejoras automáticas en la enseñanza y el aprendizaje, lo cual, desde hace años sabemos que es una visión ingenua y poco fundamentada. Convertir a la tecnología en el eje, centro o meta principal de una política de 1:1 es caer en la mitificación de la máquina como generadora del cambio educativo. Este mito está muy cuestionado desde hace años desde el campo de la tecnología educativa y por numerosos autores.

2- Contextualización del surgimiento acerca de la integración de las TIC en el sistema educativo

 

Han girado muchos debates en torno a cómo la institución educativa  debe replantearse la forma de encarar los nuevos desafíos que presenta la sociedad del siglo XXI, que es muy diferente a la que le dio origen. En la actualidad, habría que preguntarse que tan distintos son los emergentes desde los cuales surgió  la concepción educativa del siglo XX a la actualidad. Evidentemente, los cambios y transformaciones sociales y culturales han modificado a lo largo de la historia el papel de la escuela, sus prácticas y su relación con la sociedad.   Sin embargo, a pesar de todas las modificaciones que han atravesado al sistema educativo lo que continúa vigente es que la escuela como institución ideológica responde al modelo social predominante; que sin duda, impone su imaginario social. La sociedad política y económica de principios del siglo XX demandaba la formación de ciudadanos para construir identidades colectivas alrededor de la emergencia de los estados-nación[2]. De esta manera, el imaginario social establecía a la institución educativa en ese trayecto, generando prácticas que habiliten y den lugar a la concreción de ese paradigma social.

Hoy en día, la sociedad está fuertemente atravesada por la lógica del mercado, cuya necesidad radica en continuar fomentando el consumo, por parte de las estructuras del sistema, de las relaciones sociales de producción y del orden económico. De esta forma, se habilita  un proceso de mercantilización de la educación. Esta situación no es nueva pero se incrementó con la implementación de políticas neoliberales cuyo eje se centra en la reducción de la esfera de influencia de las acciones estatales y en dejar actuar a los individuos de forma libre y sin regulación para que puedan tomar decisiones en relación a la oferta y la demanda. Esta situación generó que la brecha de la desigualdad social se incremente produciendo fuertes tensiones sociales.

A partir de esta situación, las funciones y las relaciones del Estado con el sistema educativo se resignifican y se produce una transformación cuyo principal instrumento de política pública constituye la toma de medidas prácticas de financiamiento, competencia y autorregulación. En este contexto, se replantea el rol de la escuela en función de generar igualdad de accesos a los capitales simbólicos y culturales.

Necesitamos pensar un modelo que posibilite a los educandos  las herramientas necesarias para hacer frente a los desafíos de una sociedad devenida en  sociedad de la información; y donde democratizar el conocimiento habilite una mayor inclusión social en un sistema que se caracteriza por tajantes desigualdades sociales, económicas y culturales. Como señala Bregoña Gros, “la sociedad de mediados del siglo XX y la sociedad actual poco tienen que ver y las necesidades educativas y formativas son muy diferentes. Por ello, las quejas generalizadas y frecuentes sobre la degradación del saber general en los estudiantes quizás obedezcan a un cambio en la propia naturaleza del aprendizaje debido, fundamentalmente, a la gran influencia de los medios y la tecnología.” (2004, 2) Por este motivo, se origina la necesidad de discutir los usos y modos de implementación de las TIC en el aula ya que la escuela debe hacer eco a las demandas de la sociedad.

Como señala Schmucler, “la tendencias a incorporar la enseñanza de la computación en todos los niveles de la educación, en realidad no hace otra cosa que proveer de un instrumento con el cual el individuo deberá progresivamente enfrentar la realidad que lo rodea”. En este marco, surgen políticas gubernamentales que dan cuenta de la necesidad de introducir las TIC en el sistema educativo. (1984, 33)

3 – Análisis del Plan Integral de Educación Digital

En particular, nos interesa analizar el Plan Integral de Educación Digital (PIED), del cual  se desprende el Proyecto Piloto Quinquela,  llevado a cabo en el año 2010, y el Plan Sarmiento que se lanzó en  2011. Enfocaremos el análisis en poder determinar  ¿Cuáles son los objetivos del mismo y en que hace énfasis?, tratando de visibilizar el tipo de visión socioeducativa que subyace en él.  Indagar en cómo se pretende incorporar las TIC en los procesos de enseñanza y aprendizaje desde la innovación pedagógica con el fin de posibilitar un nuevo paradigma de la educación.

El programa tiene como ob­jetivos principales: promover la calidad educativa con igualdad de oportunidades y posibilidades, y favorecer la inclusión socio-educativa, otor­gando prioridad a los sectores más desfavoreci­dos. El mismo incluye un marco pedagógico para la incorporación de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) al proceso conjunto de enseñanza y de aprendizaje. Pero la pregunta que nos realizamos, es ¿para qué se pretende educar a partir de las Netbooks? En el contexto de una sociedad industrial capitalista, como señala, Schmucler la tecnología está relacionada a la idea progreso y sirve al desarrollo. Continua explicando que “en la medida de que el progreso es una tendencia de los seres humanos y sirve para su bienestar, es deseable. (…) La enseñanza, hace posible el progreso y por lo tanto el desarrollo, no sólo es deseable, sino que es necesaria.” (1984, 38) La implementación de las TIC en el aula se inscribe en el contexto de una sociedad con una estructura económica desigual que margina a la mayoría de la población y concentra los núcleos de poder en reducidos estratos. En este sentido, la tecnología viene a reforzar esa estructura y a trabajar de forma netamente funcional. En relación a esto, Schmucler explica que “la eficiencia técnica no es la única ni la principal característica que determina la utilización de una tecnología, sino su compatibilidad  con los valores económicos y culturales vigentes en esa sociedad”. (1984, 38)

Con nuevas pro­puestas y recursos pedagógicos y con la incor­poración de herramientas tecnológicas, se abre un horizonte a la inclusión digital y a la mejora de la calidad educativa. Para ello es imprescindible pensar la importancia que detenta el rol del educador como mediador y líder del cambio, garante de abrir el camino a la construcción de saberes individuales y colectivos de los educandos. Al respecto, Levis señala que “la falta de formación de los docentes para el uso de los medios informáticos como recurso didáctico y la ausencia de áreas curriculares específicas favoreció que la introducción de computadoras en las escuelas quedara restringida (…) casi exclusivamente a la enseñanza y aprendizaje del uso instrumental de máquinas y programas informáticos”[3]. Respecto de ello visibilizamos que desde el año 2009[4], el Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, parece contemplar en su currícula la incorporación de materias que ofrecen la reflexión[5], la incorporación y metodología necesaria para aplicar las TIC en las aulas. Del mismo modo observamos que en las propuestas que se desprenden, tanto de la Prueba Piloto[6], como, en el Plan Sarmiento está presente la formación docente, a partir de  proveer en el primero de:

  • Un dinamizador pedagógico, a cargo de la integración pedagógica del proyecto.
  • Un facilitador Pedagógico Digital, que asiste permanentemente a los docentes en la incorporación de nuevas prácticas.
  • Capacitadores en servicio.
  • Técnicos informáticos, con presencia en las escuelas.

En el Plan Sarmiento[7], se indica que habrá acciones de formación y  acompañamiento pedagógico para docentes a lo largo de todo el ciclo lectivo 2011. La función que tendrá el facilitador pedagógico digital (FPD) es el de acompa­ñar a los docentes como “par pedagógico” en la formación y planificación de actividades, en la selección de los materiales y la evaluación con el maestro de la pertinencia de las actividades propuestas. El rol de los FPD está definido en el Diseño Curricular del Gobierno dela Ciudad de Buenos Aires, que se enmarca dentro de los lineamientos propuestos en el PIED. El rol del FDP busca impulsar la autonomía de los maes­tros en su acercamiento a los entornos digitales. El AP apoyará la implementación pedagógica del proyecto trabajando de manera articulada con la Coordinación Pedagógica de la Direc­ción Operativa de Incorporación de Tecnologías (InTec). A su vez, acompaña a los FPD en la planificación de actividades. Ni el AP ni el FPD tendrán que dar clase a los alumnos. Será tarea exclusiva del docente.

Podríamos afirmar a partir de estas observaciones, que en los distintos documentos, efectivamente, hay intenciones de formación y capacitación docente alrededor de las TIC, pero, sin embargo encontramos algunos interrogantes. ¿Qué pasa con los docentes en la práctica actual que su formación docente precede al profesorado que rige desde el 2009? ¿Qué pasa con aquellos maestros que muestran ciertas reticencias frente a la innovación tecnológica, o todos aquellos que no han participado de un debate abierto y constante sobre la importancia y trascendencia que han  cobrado las discusiones en torno a como incorporar la  “cultura digital” en la escuela? Desde esta perspectiva encontramos que los programas, no contemplan una discusión sobre el uso de las TIC para aquellos docentes que ejercen desde hace muchos años. En resumidas líneas podríamos decir que no basta con la capacitación técnica ni operativa de las TIC, ni la inserción de facilitadotes pedagógicos, ni blogs, ni tutoriales online donde intercambiar experiencias, si la reflexión sobre la realidad en la que se insertan el Plan, no ha presentado o  generado espacios de discusión sobre  la innovación pedagógica desde las TIC, que permita pensar  en ese cambio de paradigma que se pretende.

Por otro lado, uno de los puntos que pretendemos considerar en el trabajo es la relación que se establece entre las escuelas pioneras que formaron parte de la prueba piloto Quinquela y el proyecto de desarrollo económico, Polo Tecnológico Informático[8] ubicado en la zona sur dela Ciudad.  Este proyecto es un acuerdo, entre el sector privado y el sector público, para diseñar y desarrollar un software. El objetivo es conformar un campo interdisciplinario entre empresas, universidades y organizaciones involucradas en el desarrollo software. Como se señala en el proyecto, “el Polo permitirá la rápida transferencia de los adelantos tecnológicos y los procesos innovadores para su aplicación inmediata por el sector productivo. En estos últimos años las empresas del sector han descubierto que interactuar unas con otras, trabajar en equipo, compartir información de la actividad y la posibilidad de mostrar al mercado -nacional e internacional-las potencialidades que la acción en conjunto les otorga, las posiciona con visibles ventajas competitivas frente al resto.”

No es casual quela Prueba PilotoQuinquela se haya implementado en seis escuelas primarias de gestión estatal de la zona del Distrito Tecnológico y alcanzó a más 800 alumnos y 70 docentes. De esta manera, observamos que hay una intensión entra las dos iniciativas que explican una fascinación por la implementación de Netbooks en las aulas que es impulsada por las necesidades del mercado. Se deposita en las tecnologías digitales la idea de progreso y la herramienta por medio de la cual los niños  niñas se adaptaran a lo que el plan denomina como “cultura digital”. En este sentido, observamos que el eje de importancia de la tecnología no radica en la construcción del conocimiento sino en la formación de usuarios o potenciales “recursos humanos” disponibles para el mercado laboral. Si bien no se hace mención de ello en el PIED, si es clara su intención de incentivar el aprendizaje de competencias necesarias para la integración a la sociedad digital, haciendo foco en la idea de trabajo colaborativo, concepto muy ligado en las última décadas a la forma de organización empresarial.

Por último, otra arista a analizar está relacionada con algunas limitaciones y contradicciones que encontramos en el mismo plan en función del acceso ala Netbooka niños y niñas cuyos padres son indocumentados. Aquellos estudiantes que no cumplan la documentación requerida no podrán llevarse las Netbook a sus casas, debiéndolas dejar en una armario diseñado para tal efecto en el establecimiento educativo. Contemplando que enla Ciudadde Buenos Aires hoy hay un gran porcentaje de familias inmigrantes, que por variadas razones no tienen la documentación necesaria para ser ciudadanos, quedan excluidos aquellos chicos y chicas cuyos padres no pueden brindar la información que se le solicita en el Plan, como por ejemplo presentar el DNI.

De esta forma se produce una contradicción, con uno de los objetivos propuestos por el PIED. Mientras se propone la construcción de un espacio de encuentro entre la escuela y la familia, se le niega la posibilidad a los niños y niñas de que se llevenla Netbooka su hogar con el fin de que la continúen utilizando para potenciar su uso desde sus casas condicionándolos a que sólo la utilicen en la escuela. A su vez, esta situación podría generar situaciones de discriminación entre los propios estudiantes ya que establece diferencias y limitaciones para algunos.

4 – Conclusión

 

En lo netamente discursivo, el PIED  es políticamente correcto y tiene una mirada abierta sobre los modos y usos de las TIC en las aulas. El mismo “se aleja de modelos instrumentalistas de abordaje de las TIC, para proponer un cambio de paradigma educativo, sobre la base de la construcción de propuestas de innovación pedagógicas.”[9] Esto tiene una relación directa con lo que plantea Levis cuando habla de que “es imprescindible abandonar la visión instrumental aun predominante para sentar los esfuerzos en el desarrollo de usos pedagógicamente significativos e innovadores enfocados en transformar de enseñar y de aprender” (Levis 2001).

De todos modos, la visión educativa que se desprende del análisis desarrollado a lo largo de este trabajo, responde más a una necesidad del mercado de moldear a los educandos como recursos disponibles para una sociedad digital que para construirlos como sujetos críticos. Esto se explica a partir  de que tanto el Plan Sarmiento comola Prueba PilotoQuinquela enmarcadas en el Plan Integral de Educación Digital conciben a la tecnología como neutral y sin historia. Schmucler señala “el sistema mercantil ha producido una tecnología que tiende a disminuir la participación social en las decisiones y control de la producción. La sociedad informatizada hacia la que avanzamos es ofrecida como el camino a la desconcentración. La verdad posiblemente sea otra: será el triunfo del individualismo y el reforzamiento absoluto del poder de decisión concentrado”.

En este sentido, el IPED no tendría que caer en la concepción de que la educación debe ponerse al servicio de la tecnología o de la sociedad digital, y tener cuidado en no caer en lo que señala Alfonso Gutiérrez Martín cuando explica que “los espacios de participación como los blogs, wikis, lugares donde poder subir tus propias fotos, vídeos y casi todo tipo de creaciones digitales, gozaron en sus inicios de una áurea de fácil acceso y de libre expresión; se presentaban como una sana intención de dar voz y cabida a todos enla Red; se invitaba a compartir opiniones, ideas y conocimiento. La corta pero intensa historia de estos lugares o páginas Web ha demostrado, por una parte, que nada escapa a intereses comerciales, y, por otra, que, para compartir ideas no sólo hay que disponer de un lugar, real o virtual, para hacerlo, sino que también hay que tener ideas.”

Sin embargo, entendemos que es necesario y hasta deseable que los lineamientos, tal como están previstos en el Plan Integral de Educación Digital se implementen en las escuelas. Compartimos la idea de  Raúl Trejo Delarbre cuando explica que “carecer de una política con esas características llevaría a profundizar rezagos educativos y culturales que ya padecemos”. (2008) Pero debe tener en cuenta las falencias y puntos que señalamos a lo largo del análisis para poder evitar posibles desvíos en su implementación.

Bibliografía

 


[1] Extracto de la página Web de la propuesta del Plan Sarmiento http://sarmientoba.buenosaires.gob.ar/

[2] Durante la conformación del Estado Nacional se desarrolla en forma paralela el sistema educativo argentino que obtiene determinadas características en función, tanto de ciertos objetivos que debía cumplir, como así de quienes llevaban a cabo esa conformación, es decir, la oligarquía liberal. En este sentido, la meta principal que asume el Estado es crear un sistema de educación que forme ciudadanos. De esta forma, la escuela como institución cumplía un rol fundamental en la difusión de símbolos que dieran un sentido de pertenencia, de identidad común a una gran diversidad de culturas y orígenes. La creación de la nación, significaba la comunión de valores y sentimientos que todos tenían que compartir. Educación significaba tanto factor de integración política como de control social. Argentina se organizaba y al mismo tiempo se introducía en un mundo capitalista en el cual cumplía una función determinada. Se hace hincapié de la clásica fórmula “Orden y progreso” ya que se trataba de ordenar y enmarcar las relaciones sociales de una determinada manera, la educación modificaba la sociedad, haciendo posible el progreso. Había que generar un cierto ordenamiento de la sociedad para poder lograr una inserción efectiva. Se declaraba el interés por la universalización de la educación básica formadora de ciudadanos.

[3] Levis, Diego (2010): “Los docentes ante los medios informáticos: Aprender y enseñar usos significativos en la educación”. Artículo inédito.

[4] Ver Resolución Nº 6635 /12 de noviembre de 2009, Profesorado de Educación Primaria

[5] Las materias que se dictan en el Profesorado de Educación Primaria, en torno a las TIC, son las siguientes: “Nuevos escenarios: cultura, tecnología y subjetividad”, “Nuevas tecnologías” y “Las TIC enla Educación Primaria”. Para más información dirigirse ala Resolución Nº 6635 /12 de noviembre de 2009.

[9] Plan Integral de Educación Digital, Ministerio de Educación, CABA

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